Una noche de copas


Últimamente mi matrimonio ha tenido más bajas que altas, discusiones, peleas sin sentido y comentarios ofensivos, el día de ayer nos tomamos un respiro y fuimos a un evento.


El lugar era muy bello, un amplio jardín, con un lago tan amplio que podías lanzar piedras y hacerlas rebotar con el movimiento de la brisa.

Entre música y luces fuimos llegando a nuestra mesa, me senté a su lado con mi cara de molestia pues no había pasado mucho desde nuestra última discusión.

Sin embargo... de la nada se comportó como si los ultimos comentarios que me dijo no fueron nada y me empezó a tratar bien, pero yo seguía enojado...

Llegaron los platillos y bebidas, una comida deliciosa si me lo preguntan, cada bocado era un espectáculo para el paladar.

Al momento que resonaba la música en mi cabeza por la cantidad de decibeles que contenía, me di cuenta que había pasado un largo tiempo que no salía con mi esposa...

A veces uno pierde el sentido del matrimonio, de la nada olvidas preguntarle como amaneció, como estuvo su día, si ya comió o incluso hacerle un comentario de "Hoy te ves muy guapa".

Entramos en tal monotonía que olvidamos esas cosas y al no existir muestras de afecto comienzan las palabras fuertes, las peleas etc.

Decidí dejar todo atrás, la saqué a bailar y nos reímos al compas de las canciones y pasos de danza.

Al caer la noche solo podía pensar en dormir abrazado a ella y así fué, y al despertar solo le pude decir.

"Buenos días amor, hoy te ves muy hermosa." 

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