Miss Peregrine y su academia para jóvenes dotados.


¿Recuerdan cuando Tim Burton era garantía de calidad? Sin importar de lo que se tratara su nueva película, una honda emoción te embargaba cuando veías esas palabras en el poster del cine: "una película de Tim Burton".
La década de los noventas fue la época en la que sus trabajos de mayor calidad se concentran. Fue llamado prodigio, pues con pocos años de experiencia a cuestas, logró entregar películas tan inolvidables como Edward Scissorhands o Beetlejuice, que eran alabadas por la crítica y por el público en general. El mundo entero se puso a sus pies.
Pero ahora, esas mismas palabras en el poster de la película es un repelente para muchos. Dark Shadows y Alice in Wonderland fueron desastres horribles, que dieron a entender que el director estaba dispuesto a hacer lo que fuera con tal de que se le diera la libertad de hacer lo que quisiera en el apartado visual. Es uno de esos cineastas más preocupados por el "look" de la película que por su trama misma, o por sus personas. Antes esto no era así, pero supongo que conforme un genio va envejeciendo, deja de preocuparle la perfección, y solo busca divertirse. O ganar mucho dinero. Big Eyes era la última esperanza que muchos tenían en él: un proyecto más pequeño, sin Johnny Depp y sus tonterías, y sin diseño de producción extravagante. La película, sin embargo, fue apenas aceptable.
Todo esto para mencionar que no tenía altas expectativas con Miss Peregrine y los niños peculiares (basada en la novela del mismo nombre), y que quizá por eso me pareció bastante buena.

Para empezar, tenemos la presencia de dos actores geniales: Eva Green y Samuel L. Jackson, como la epónima señora Peregrine y como el villano, respectivamente. Hacen un trabajo muy sólido, en especial Eva Green, quien sigue gozando de este resurgimiento de su carrera. En ocasiones se siente un poco exagerado, pero es intencional mostrarla como un ser obsesionado con el orden, la clase y los modales. Un poco como el estereotipo de la persona inglesa, sí, pero bien actuado, y por ello, entrañable.

La trama es un montón de exposition que se te da a conocer durante la primera mitad. Los niños peculiares viven en un mundo complicado (que se complica aún más con la presencia de viajes en el tiempo y en el espacio) Se siente algo pesado, pero no resulta aburrido, en parte porque el guión es bastante hábil para mantener interesado, y en parte porque los niños resultan carismáticos y tienen el suficiente encanto para que te preguntes qué les pasará. Estos niños nacen de manera aleatoria con "peculiaridades", que son poderes sobrenaturales, como súperfuerza, habilidad para quemar o congelar las cosas, etcétera. La Srita. Peregrine protege a estos niños del mundo exterior, recluyéndolos en su casa hogar.
Sí, sí, esto se parece a una mezcla de X-men y Harry Potter, pero la trama consigue ser más que una copia. Sí hay originalidad en la historia, y en la forma en que da a conocer las extrañas condiciones en las que viven estos niños. No detallo mucho la trama porque gran parte del gozo de esta película es simplemente descubrir las respuestas a preguntas que tienes desde el inicio de la cinta. Abundan los twists, los recursos inesperados, e imaginativas formas en las que estos niños usan sus poderes... ehem, "peculiaridades" para protegerse en contra de los villanos. De hecho, la forma en la que se maneja la historia me recordó a películas como Volver al Futuro, en donde la más mínima e insignificante cosa que pasa tiene un rol más importante en el futuro, siendo la clave para un rescate inesperado, o para poner en más problemas a los protagonistas.
En cuanto a los efectos especiales, son bastante regulares, y no son nada que no hayas visto antes. Lo más especial fueron unos cuantos segundos de stop-motion en una escena, siendo el resto generado por obvio y aburrido CGI. Abundan unos monstruos parecidos al Slenderman, los cuales se verían mucho más interesantes si fueran una mezcla de efectos prácticos y de CGI, incluso cuando su apariencia sea un fusil.


En sí, la película sería muy buena de no ser por un obvio defecto gigantesco: se concentra demasiado en una relación amorosa entre el protagonista y una de las niñas, pero esa relación es tan forzada, y tan superficial, y está dada de manera tan automática y sin desarrollo, que nunca sientes que haya una verdadera razón para que ellos se gusten. Así, la película carece de un núcleo emocional fuerte, que hace que la experiencia se sienta muy vacía, y muy insatisfactoria. O sea que cuando veas los créditos correr, simplemente dirás: meh, y la olvidarás.
A pesar de eso, está bastante pasable, y es de las mejores de Burton últimamente. En una escala del cero al diez, en donde cero es Alicia en el País de las Maravillas, y 10 es Beetlejuice, diría que es un 7, un Big Fish.
Como último comentario, tal vez no sea recomendable llevar niños muy pequeños verla. Hay un par de escenas que son demasiado perturbadoras, muy, muy creepies, rozando lo incómodamente creepy. No por nada es clasificación B en México.

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